Áreas Problemáticas Especiales (Capítulo 10)

la-obra-del-predicador-es-tabajar-por-thomas-h-hollandCuatro áreas de potencial conflicto son detectadas y analizadas por el autor en relación a lo que un predicador generalmente enfrentará en su obra. Una de ellas Tom Holland la llama “Las secuelas de la luna de miel” partiendo del hecho comparativo que los cónyuges matrimoniales experimentan en los años posteriores a su boda. El predicador suele tener el mismo periodo de “encanto y emoción” en las primeras etapas de su trabajo en la congregación a donde llega o inicia su obra. Luego vendrán las realidades y la reacción que el manifestará sera determinante para su siguiente etapa de asentamiento y progreso paciente o decepción amarga y pensamientos negativos de abandonar la obra.

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Areas Problematicas Especiales (Capitulo 9)

 

La Familia del Predicador (Capítulo 9)

la-obra-del-predicador-es-tabajar-por-thomas-h-hollandDespués de dos décadas y media dedicadas a la predicación, puedo asegurar (como lo puede hacer cualquier otro hermano en la misma circunstancia) que la asignatura del matrimonio y la familia es la más importante después de la verdad misma que se proclama para el éxito o fracaso de un predicador del evangelio. La elección de la esposa quien junto al marido gobernarán el hogar es pieza crucial en el fundamento de lo que significa ser un buen obrero del Señor.

Recuerdo cuando estaba decidido a dedicarme  a la predicación, escribí cartas a 3 predicadores maduros, 2 anglos y uno hispano,  solicitando consejería acerca de lo que ellos consideraban útil para mi en aquel tiempo  a mitad de mis 20´s años. Los hermanos coincidieron en señalarme la importancia de saber eligir una clase de esposa que estuviera dispuesta al sacrificio de la comodidad y la “buena vida” por el amor a las almas perdidas y por la verdad del evangelio. La hermana Eula Farmer dirigió una carta después de casarme enviándole decir a mi esposa: “La vida de una esposa de un predicador suele estar rodeada de sacrificios y desafíos, pero siempre será una vida bien recompensada“.

Completamente consciente de este hecho, cuando escribí mi primera de dos observaciones sobre la predicación, titulada: “Observaciones de una Decada de Predicación” en Septiembre-Diciembre de 2002 señalé que los varones que aspiran a predicar debieran asegurarse en “Elegir una Esposa piadosa y dedicada”. Si alguien quisiera leer ese escrito aquí esta:  https://elexpositorpublicasiones.files.wordpress.com/2014/08/observaciones-de-una-decada-de-predicacion1.pdf.

Si no es fácil encontrar una buena esposa (Prov.18:22), lo es aun más una el encontrar a la clase de mujer que esté dispuesta a sobrellevar el trabajo que envuelve la predicación y dispuesta a cooperar con la enseñanza que imparte su marido.

Estamos encantados en ofrecer el siguiente capítulo titulado: “La Familia del Predicador” donde el autor, el hno. Tom Holland pone a nuestra disposición toda su rica experiencia y amplia sabiduría para mostrarnos la relevancia que tiene semejante desición de ser la esposa y compañera de un predicador. Estoy seguro que disfrutaran de la lectura amena de esta porción del libro tanto como yo al vertirlo al Castellano, a la misma vez que sus sugerencias y observaciones me confortan en el hecho que me siento agradecido con la clase de esposa y compañera de vida que elegí para tan grande empresa como lo siempre ha sido la gloriosa predicación del Señor que cambia el destino de las almas de que la obedecen.

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La Familia del Predicador (Capitulo 9)

El Expositor Mayo-Junio 2017

El Expositor Mayo-Junio 2017La edición del tercer bimestre analiza tres interesantes y bien necesitadas preguntas que competen a nuestro entendimiento. En medio generaciones que constantemente están cambiando y buscando estilos de vida “alternos”.  Tratando de vivir sin “ataduras” o restricciones morales de ninguna clase, es común escuchar falsos reclamos hacia la Biblia y justificaciones o tolerancias hacia el pecado o (el quebrantamiento de la ley de Dios). Escribiendo sobre los mas depravados, el apóstol Pablo exclamo, “Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible. Por lo cual también Dios los entrego a la inmundicia…Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entrego a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen… no solo las hacen, sino que también se complacen con las que las practican” (Rom.1:22, 23, 24, 28, 32). Nunca ha sido fácil sobrellevar a tales personas que no respetan  los principios de Dios. Los Cristianos hoy debemos mantener nuestra conducta correcta a la misma vez que denunciamos en base a lo que enseña la Palabra de Dios, todo pensamiento y acción contraria a la voluntad del Señor. En un medio ambiente de semejante inmoralidad al que vivimos en nuestros tiempos, de Lot el hombre piadoso de la antigüedad dice que: “abrumado por la nefanda conducta de malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos de los inicuos de ellos)” (2 Ped.2:7-8).

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El Expositor Mayo-Junio 2017

El Predicador y el Dinero (Capítulo 8)

la-obra-del-predicador-es-tabajar-por-thomas-h-hollandEn este Capítulo, el autor discute la complejidad de los recursos financieros que capacitan al predicador para llevar a cabo su obra. Nadie podría negar el fundamento Escritural para que los predicadores dedicados reciban un sostenimiento de la Iglesia con la que trabajan o lo reciban de las Iglesias que desean participar con él (Fil.4:15). Toda la estructura del sostenimiento de los varones dedicados al servicio de Dios desde el Antiguo Pacto hasta el Nuevo está basado en dos grandes principios: (1) “No pondrás bozal al buey cuando trillare” (Deut.25:4) y (2) “El obrero es digno de su salario” (Mat.10:10; cf. “alimento”—Luc.10:7). Pablo une a ambos en una sola declaración: “Pues la Escritura dice: No podrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario” [“jornal”—RV, 1909; VM; “el obrero merece su salario”—ESV] (1 Tim.5:18). Marshall Patton dice que “Su principal punto fue que el cuidado de Dios por los animales envolvió un principio que ciertamente aplicó a su cuidado por los que predican el evangelio de Su Hijo… El uso de la cita en nuestro texto ciertamente muestra que la remuneración financiera esta inherente en el doble honor del anterior versículo” (The Books of 1 & 2 Timothy, Titus, Philemon, 126).

La palabra “alimento” usada en Mateo viene del verbo Griego “trephō”.  Ralph Earle dice que la expresion significa “nutrir” o “alimentar”. De manera que el pronombre significa “nutrimiento” o “comida”. Aquí en contexto sugiere “apoyo” (NASB), “manutención” (NIV)” (Word Meanings in the New Testament, 10). Un número de serios Comentaristas (entre ellos John W. McGarvey) coinciden en señalar que este pasaje “se alude aquel de Pablo en 1 Cor.9:14” (A Commentary on Matthew and Mark, 90). El peso del versículo 10 de Mateo, de Capítulo 10 dice William Barclay “impone una obligación tanto en el obrero del Señor como en los que se benefician de su servicio” (Comentario al Nuevo Testamento, Mateo, I: 415). A. T. Robertson igualmente coincide que Pablo en este versículo “Ha presentado claramente el argumento en favor del salario del ministro para todas las épocas” (Imágenes Verbales en el Nuevo Testamento; IV: 204). Dentro del contexto estrictamente Judío, Jack Lewis cita a la Didaje (“La Enseñanza”) 11:6 que declaraba el que un rabino o maestro tenía el derecho para pedir pan para comer pero si pedía dinero era una mala señal: “Que no acepte más que pan hasta que llegue el alojamiento de la noche, pero si pide dinero, es un falso profeta” (The Gospel According to Matthew, I: 149).

Cuando el apóstol Pablo habló de los ancianos que trabajan en “predicar y enseñar” (1 Tim.5:17) él enseguida declaró su dignidad para recibir su sostenimiento “…Digno es el obrero de su salario” (v.18). Lo mismo dijo de los predicadores (sin ser ancianos) que predican el evangelio “Así también ordenó el Señor a los que anuncian [“proclaman”—LBLA] el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Cor.9:14).

Sin embargo, habiendo observado todos estos pasajes que muestran la validez que un predicador dedicado tiene para recibir su salario o sostenimiento de aquellos a quienes sirve o de los que desean participar con él en su obra, un predicador debiera estar siempre preparado para trabajar con sus manos de manera que pueda ganar el dinero que él y su familia necesitan. Hay dos cosas que se manifiestan satisfactoriamente en este método para el buen testimonio del predicador y la verdad que proclama. Este fue el método que Pablo uso muchas de las veces (al trabajar en “hacer tiendas” [“tiendas de campaña” –VM]–  Hechos 18:3). (1) El predicador no dependerá exclusivamente del salario que alguien temporalmente o parcialmente le pueda proveer. (2) El predicador es visto por los demás como uno que se puede ganar la vida con el fruto de sus manos.

Referente la primera ventaja que el predicador tiene en este método, se debe señalar que aunque Pablo reclamó el sostenimiento para el predicador como un derecho legítimo, él mismo rehusó apropiarse de ese derecho aunque lo apelo para los demás. El categóricamente dijo que “Así ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” [“reciban su sustento del evangelio” –NIV]. (1 Cor.9:14). ¿Por qué Pablo rehusaría usar su derecho para recibir de los Corintios su sostenimiento?. Si algunos en esta Iglesia en Corinto ya habrían menospreciado sus epístolas y a su apariencia exterior junto a su palabra como “menospreciable” (2 Cor.10:10); el hecho de recibir de ellos mismos alguna contribución seguramente podría convertirse en algo que también se lo podrían reprochar. Carl Holladay comenta: “Él ni ha ejercido ni intenta ejercer su autoridad a este respecto…. Quizás él sintió que su comisión de predicar a los Gentiles era un más grande mandamiento. O, quizás esto representaba para el una tarea llena de dificultades y oposición, él se sintió obligado a remover toda concebible barrera, una de las cuales podría haber sido aceptar apoyo financiero personal de las Iglesias mientras trabajaba para ellos… El apóstol recibió suficientes criticas; la última cosa de la que él pudo haber sido acusado era de “predicar por dinero” (The First Letter of Paul to The Corinthians, 118, 119).

Pero Pablo no rechazo su derecho a ser sostenido de todas las Iglesias. De los Filipenses, él agradecidamente dijo: “En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado por mi….Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos” (Fil.4:10, 15).

Existirán circunstancias o razones en medio de las cuales un predicador del evangelio no sea capaz de recibir el adecuado sostenimiento por su trabajo. O más frecuentemente, reciba únicamente un sostenimiento parcial que no alcanza para cubrir sus necesidades y trabaja por su cuenta para completar con el resto. Creo no podemos depender exclusivamente de las contribuciones de los hermanos, y debemos buscar un empleo parcial que nos ayude a suplir tales necesidades. Un amigo mío quien ha trabajado como un Contador en Texas expresó que la obra de la predicación requiere de mucho dinero. El completamente consciente de los gastos que lleva un predicador dijo esto en este contexto.

Con respecto a la segunda ventaja del método de ganarse la vida por medio de sus propios esfuerzos es que los demás, sean Cristianos o no, aprendan a ver que un predicador tiene la capacidad de generar los recursos por sí mismo. Cuando Pablo les escribió a la Iglesia en Tesalónica, el les recordó, “Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; como trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios” (1 Tes.2:9). A los ancianos de Éfeso, Pablo pudo decir orgullosa y francamente: “Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí [“mis propias necesidades”—NASB] y a los que están conmigo, estas manos me han servido” (Hechos 20:34).

Si hay un mérito predicar el evangelio, hay doble de el si alguien sacrificialmente lo hace sin ser “carga” a ninguna Iglesia o puede sobrevivir con lo que recibe de ellos mas el esfuerzo propio de su trabajo. A lo largo de todos estos años, he conocido a hermanos que predican el evangelio y que generan parte de sus gastos al trabajar como plomeros, mecánicos, carpinteros, comerciantes y obreros albañiles. Ellos tienen todo nuestro reconocimiento que a fin de producir los recursos que involucra predicar el evangelio, dedicando parte de las horas de cada día a sus labores de empleo.

Independientemente si las Iglesias le pueden proveer del completo sostenimiento o no; el asunto de mayor prioridad en el mundo es que los varones que aman las almas perdidas vayan al campo en busca de ellas, les enseñen la verdad y permanezcan fieles para recibir la corona de justicia (2 Tim.4:7-8). El predicador debe confiar firmemente que si aquí en la tierra sus esfuerzos no fueran recompensados apropiadamente, él debe estar seguro que en el día final recibirá del Señor Jesús cien veces más por lo que aquí se sacrificó “y en siglo venidero la vida eterna” (Marcos 10:30).

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El Predicador y El Dinero (Capitulo 8)

 

 

 

El Predicador y La Consejería (Capítulo 7)

la-obra-del-predicador-es-tabajar-por-thomas-h-hollandUno se pudiera preguntar porque una sección dedicada a los aspectos básicos de la consejería tendría que ver en un libro para los predicadores. Sin embargo, una simple mirada al campo de trabajo del predicador (personas y con toda la diversidad de sus personalidades) pronto revelaría la respuesta.

No es un asunto de tener que volverse en un “experto” en la materia de la consejería como una cualificacion para servir como predicador. Mas bien, es un asunto de estar conscientes y sensibles en las dificultades que las personas tienen (incluyendo a los Cristianos) en la vida real para estar en una mejor posición para ayudar a través de oportunos y prudentes consejos.

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El Predicador y La Consejería (Capitulo 7)

 

El Predicador y La Administración del Tiempo (Capítulo 6)

la-obra-del-predicador-es-tabajar-por-thomas-h-hollandHace un buen numero de años un amigo predicador expresó su asombro como un conocido predicador a quien había ido a visitar en Texas lograba hacer muchas buenas cosas a lo largo de su vida ocupada tanto en su biblioteca escribiendo y empaquetando libros para enviarlos a los hermanos como ocupado en su estudio para presentar las clases regulares en su congregación y atender las muchas Series de predicaciones a las que era llamado a predicar.  Recuerdo las palabras exactas de mi amigo cuando dijo: “El hermano _________ hace maravillas con su tiempo. Además de su efectividad para predicar y exponer su vasto conocimiento de las Escrituras”.

De esto trata el capitulo 6 el autor del libro sobre la Predicación. Es importantisimo que los predicadores tengamos disciplinados planes de trabajo en nuestras diferentes capacidades de estudiar y predicar. El estudio constante es una disciplina dura que logra grandes dividendos para quienes la practican y la adoptan como un marca de sus vidas, pero una herramienta que potencializa sus buenos resultados es justamente lo que el hno. Tom Holland ha llamado: La Administración del tiempo.

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El Predicador y La Administración del Tiempo (Capitulo 6)

Jesus Afirma ser la Vid Verdadera (Juan 15:1-17)

Jesus afirma ser la Vid VerdaderaUn estudio mas para está sección de estudios expositivos sobre el Evangelio de Juan. Jesús viene haciendo categóricas y significativas afirmaciones que apuntan a Su Deidad que los Judíos comunes no fueron capaces ni de entender ni soportar. En la presente escena la afirmación de ser Él “La Vid Verdadera” es dirigida exclusivamente a sus discípulos para alentarles a seguir en su lucha ahora que él les ha declarado que se va de ellos (14:1-4).

Pero ¿Como puede una afirmación como esta ser de alguna utilidad a los Cristianos del presente tiempo? Si entendemos que la figura aunque referida en un sentido especial a sus primeros discípulos tiene una aplicación con extensión a todos los discípulos de todos los tiempos, podemos seguramente vernos reflejadados en su enseñanza de esta porción del evangelio.

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Jesus Afirma ser la Vid Verdadera y Ordena a sus discipulos a Amarse (Juan.15; 1-17)